Ver una serie con otra persona no es tan sencillo como parece. En primera, hay que encontrar algo que a ambas personas les agrade, lo cual invariablemente implica acomodarse un poco a los gustos de la otra persona. Importante señalar aquí: si bien hay que tener flexibilidad, también es preciso respetar los gustos de cada quien, y entender que hay ciertos géneros o historias que son un rotundo “no” al momento de elegir.

Una vez seleccionada la serie en cuestión, hay que buscar la manera de empatar horarios para que puedan disfrutar los capítulos en conjunto. Esto en mi caso es particular, pues si bien cuando una historia me gusta me engancho; también es cierto que en ocasiones las circunstancias del día a día hacen que al final no tenga tantas ganas de ver un capítulo, porque sé que no voy  a disfrutarlo del todo. Tener a alguien que pueda entender y respetar eso, y sobre todo que no me lo eche en cara, es muy importante.

Ahora, en contra parte, algunas personas con las que veo series les gusta ver 2 o más capítulos por vez. Como generalmente las vemos durante la tarde-noche, eso puede implicar que tal vez me acueste un poco más tarde de lo habitual; que aunque no lo parezca, para mi si es algo importante. Sin embargo, es algo que estoy dispuesta a hacer porque en primer lugar me gusta pasar tiempo con esas personas, y en segundo lugar yo también estoy disfrutando de esa serie; por lo que no es un sacrificio, sino solo un esfuerzo extra.

Volviendo al punto de respetar los gustos de cada quien, eso no acaba con la selección de la serie. Otros puntos a considerar es que, a mí por ejemplo me gusta ver las series en el idioma original con subtítulos; pero otras prefieren escucharlas dobladas pues al final del día están cansada y solo quieren relajarse con las series. Igualmente hay personas que prefieren ver la televisión con las luces apagadas, otras las prefieren encendidas, y finalmente otras depende de la serie (porque algunas tienen tomas demasiado oscuras, la verdad). Así como estos hay varios ejemplos, pero todos implican el adaptarse un poco a lo que la otra persona encuentra como agradable.

Como dije al principio, ver series en conjunto no es solo picar el botón de reproducir y listo; hay cosas que considerar. Pero, ¿sabes?, todo eso no algo malo, y tampoco es un sacrificio como también mencioné ya. Todas esas adaptaciones y flexibilidad las das con gusto, porque más allá de ver una serie, se trata de disfrutar un tiempo con las personas que son importantes para ti. Se trata de crear buenos recuerdos, de tener un tema más de conversación, de tener pequeños chistes que ustedes cachan porque les recuerdan a la serie, y otro sin fin de cosas que alimentan la relación que tienes con esas personas.

De hecho, quizás esta sea una buena forma de examinar tus relaciones. Si una persona no puede ofrecer la adaptabilidad, compromiso y flexibilidad necesarias para compartir una serie contigo, o si tú no puedes ofrecerlas a la otra persona; a lo mejor tampoco va a ser posible compartir otras cosas. Y en ese caso, mejor cambiar de canal.

¿Tú cuál serie estás compartiendo?

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