De seguro alguna vez has dicho que vas a empezar un nuevo reto de ejercicios hasta el primero del mes, para que así puedas completarlo dentro del mismo. O bien, que te vas a pintar el cabello el día de tu cumpleaños, para que así sea un nuevo inicio en ambos sentidos. O quizás hayas aplicado el viejo truco de decir que vas a empezar a estudiar a las 6.45; y en eso te descuidas y ya son las 6.47 así que no queda de otra que esperar a las 7.00 para iniciar con el estudio.
A lo que trato de llegar es que usualmente posponemos el iniciar algún proyecto o actividad para que cuadre con alguna fecha o tiempo que nosotras consideramos como propicia o cabalística, pero que al final del día es aleatoria y (en la mayoría de los casos), no afecta el resultado final. Quiero decir, a tu cuerpo no le importa si inicias a ejercitarte un miércoles 12 del mes, lo que es importante es que lo hagas. Y ciertamente, si inicias el 12 de ese mes en lugar de esperar al día 1º del siguiente, podrás tener resultados al menos 18 días antes.
Por supuesto, hay ocasiones o eventos que es especial que sucedan en cierta fecha, y tampoco tiene nada de malo que hayamos decidido una fecha específica para iniciar proyectos importantes y busquemos aferrarnos a ella. Isabel Allende ha mencionado en varias ocasiones que para ella iniciar una novela cada 8 de enero no es sólo un tema emotivo o de superstición, sino porque esa fecha ha pasado a ser también un tema de disciplina que la ayuda en su trabajo.
Lo que sí es que no debemos permitir que nuestros proyectos se retrasen por querer forzosamente que encajen dentro de una fecha; más aún si los mismos pueden proporcionarnos paz y bienestar. Además, para las personas que lidiamos con temas como el burn out o con algunas dificultades del funcionamiento ejecutivo, a veces un luego puede convertirse en un largo tiempo; o incluso en un nunca. Por ello, si encontramos la fortaleza para retomar nuestro hábito de llevar un diario, debemos aprovecharlo e iniciarlo; dando lo mismo si eso ocurre un viernes o un miércoles.
Además, en mi experiencia, si nos enfocamos en ir avanzando y dando lo mejor en nuestras actividades y proyectos; estos tienden a acomodarse por sí mismos en uno u otro sentido. Por un lado, puede que el destino coopere y las fechas de inicio y/o culminación caigan en un día que para nosotras tenga un significado especial. O puedo que no, y caigan en un día cualquiera. Pero, a partir de ese momento, ya no será sólo un día más, sino un día que podemos atesorar y recordar.
Entonces, en lugar de forzar a que las cosas sucedan en la fecha que nosotras queremos, avancemos con la vida y vayamos agregando más fechas a nuestro calendario personal de días especiales. ¿Tú qué fecha agregarás?
