A lo largo de los años he recibido varios y diversos reconocimientos. Excelencia académica; primeros lugares y reconocimientos de participación en concursos de oratoria y de la materia de español; constancias de seminarios y cursos de actualización; cumplimiento de los famosos KPIs; entre otros. Algunos de ellos están colgados en una pared, otros forman parte de mi currículum, y otros más está guardados en su carpeta correspondiente.

Si bien todos esos reconocimientos me causan satisfacción y orgullo, con el paso del tiempo ha habido otros, de diferente naturaleza, que me llenan más el corazón cuando los recuerdo o cuando los vivo. Las cartas que me escribieron mis alumnos del servicio social, en las que me decían que era buena maestra, aunque no lo fuera de profesión. El libro que me dedicaron mis alumnos cuando di clases en la universidad, donde me agradecían el haber sido mi primero grupo.

Las cartas que en su momento me han escrito mis amigas y familia, donde mencionan como una palabra o acto mío les hizo ser más felices. Y también cuando esas mismas personas especiales me han hecho partícipe de sus sueños alcanzados, y por los que aún están trabajando.

Cuando compañeros de trabajo se han convertido en buenas amistades; y cuando tanto unos como otros expresan su aprecio no solo por trabajar, sino por convivir conmigo. Y cuando ves que tu trabajo genera satisfacciones e ilusiones más allá de lo material.

Por supuesto, también mencionar la alegría que, desde hace ya más de 2 años, me produce que las ideas contenidas en este blog conecten con otras personas. Que estas ideas las hagan recordar cosas que quizás habían olvidado, o bien que se encuentren con nuevas posibilidades. Y claro, también la satisfacción que siento al cumplir, si bien de una manera diferente; uno de los sueños que siempre tuve, que es el de compartir las ideas que antes solo vivían encerradas en mi cabeza.

Ahora que se acerca la época en la que se empieza con el recuento de lo obtenido a lo largo del año, y que se trata de resumir 12 meses en unas cuentas viñetas; es bueno que tomemos un momento para ver todas aquellas cosas que no se pueden medir o comparar de manera cuantitativa. La vida es mucho más que eso, y nos da muchas oportunidades para sentirnos no solo orgullosas, sino lo más importante, realizadas.

¿Tú qué quieres resaltar hoy?

Deja un comentario