Santuario.

Ella gritó ¡santuario!, y la maestra le enseñó a leer y a escribir.


Ella gritó ¡santuario!, y el panadero le ofreció una empanada recién horneada.


Ella gritó ¡santuario!, y los árboles del bosque la cubrieron con su sombra.


Ella gritó ¡santuario!, y las monjas la protegieron con sus hábitos.

Ella gritó ¡santuario!, y la doctora sujetó su mano mientras le sujetó la mano mientras la examinaba.


Ella gritó ¡santuario!, y los animales de la veterinaria la acompañaron.


Ella gritó ¡santuario!, y los niños de la guardería le mostraron sus dibujos.


Ella gritó ¡santuario!, y la bibliotecaria le mostró los mundos escondidos en los libros.


Ella gritó ¡santuario!, y la orquesta le brindó un cresscendo.


Ella gritó ¡santuario!, y sus amigas le regalaron su tiempo.


Ella gritó ¡santuario!, y su abuela la envolvió en su abrazo.


Ella susurró santuario, … y se permitió entrar en ella misma.


¿Cuál es tu santuario?

El ratón de chocolate.

Hay días malos. Días en los que te sientes mal física y anímicamente, que dudas de ti misma y del esfuerzo que haces diariamente. Tratas de racionalizarlo, de decir que sólo es un mal día y que encontrarás la manera de salir avante; en parte porque siempre lo has hecho y en parte porque no tienes muchas opciones. Pero esto no quita que te sientas mal durante ese día, o días.

Y en medio de toda esa tristeza, encuentras un ratón de chocolate. En mi caso fue algo literal: mi mamá había comprado un panecito en una panadería local, que había sido decorado para parecer un ratoncito. Se veía muy bonito, además de original, y me sacó una sonrisa.

Pero aquí va la cosa: mi mamá no sabía que ese día me había ido mal. Es decir, no lo compró con el objetivo ex profeso de hacerme sentir bien luego de un mal día. Ella solo lo vio en la panadería, se le hizo muy bonito y decidió comprarlo para poder compartir un momento feliz juntas.

Si bien es muy especial cuando la gente que te ama hace algo extra para alegrarte en tus días malos, creo que es igualmente especial que haga algo solo porque sí. Que siempre ocupes un espacio en su mente y en su corazón, y que al ver algo, piensen en ti. Y que después compartan eso contigo, de cualquier forma, es realmente reconfortante. Te hace sentir acompañada, valorada, amada.

Por supuesto, en los días en que el mundo te ha hecho sentir que no eres importante; esos pequeños gestos llegan un poquito más directo. Pero es igual de importante que los mismos se repitan frecuentemente, pues de esa forma tu nivel de amor estará en números positivos y los golpes del día a día serán más fáciles de afrontar.

Espero de corazón que tú también tengas a alguien en tu vida que, sean días buenos o días malos, quiera compartir un ratón de chocolate contigo.

¿Qué forma te gustaría que tuviera tu ratón de chocolate?

Tipos de amor.

¿Qué es el amor? El amor es…

Cuando tu abuelo te compraba un Gatorade cuando estabas enferma de gripe.

El abrazo tan fuerte que te dio tu abuelo cuando te fuiste a ir a estudiar al extranjero.

Cuando tu abuela te decía que rezaría para que se resolviera el problema que tenías en el trabajo.

Los juegos que jugabas con tu abuela, aunque tu ya estuvieras grande.

Los libros que has leído con tu mamá, y que luego pueden recordar juntas.

El mensaje de buenos días que le mandas a tu hermana que vive lejos.

Cuando tu hermano te ayuda a buscar un hotel para tu próximo viaje.

Decirles a tus amigas que tienes miedo, y que ellas te reconforten con sus palabras y acciones.

Que tu gatita se suba a tu cama a dormir contigo, pues sabe que ahí está segura.

Cuando tu perrito se sentó a tu lado mientras llorabas.

La terapia que iniciaste, y sigues, para poder sanar y sentirte mejor.

Cuando lees una carta que alguien te escribió hace tiempo, y aún te hace sonreír.

Que tu sobrina te tenga la confianza de contarte sobre su vida.

Cuando tu familia celebra tus logros.

Cuando tus compañeros y compañeras de trabajo te tienen confianza, más allá de lo laboral.

Que tu sobrinito se emocione al verte.

Cuando tu amiga te compra un chocolate luego de que te caíste, para que te sientas mejor.

Cuando tu mamá te dice que puede disfrutar irse de viaje, porque sabe que tú te quedas a cargo de la casa.

La alegría que sientes por los logros de tu familia y tus amistades.

Cuando creas recuerdos con las personas que amas.

Todo esto y mucho más es el amor, en sus diferentes formas y expresiones. Si vives esperando solo por el amor romántico que sale en las películas, te estás perdiendo de mucho.

¿Para ti qué es el amor?