Sentí, siento, sentiré.

Que fantástico que este año hayas descubierto más libros para leer, aunque no hayas tenido oportunidad de leerlos.


Que increíble que este año hayas conocido a tantas personas con las que conectaste, aunque no hayas tenido oportunidad para conocerlas mejor.


Que bendición que este año conserves a todas tus amistades, aunque no a todas las hayas visto con la frecuencia con la que hubieras querido.


Que felicidad que este año tu familia haya permanecido unidad, aunque no siempre se llevaron de la mejor manera.


Que emocionante que este año hayas descubierto nuevos lugares que te gustaría conocer, aunque no hayas tenido la oportunidad de visitarlos todos.


Que divertido que este año te hayas encontrado con más juegos de mesa, aunque no hayas podido jugarlos todos.


Que orgullo que este año hayas podido alcanzar varias de tus metas profesionales, aunque algunas otras no se concretaron del todo.


Que privilegio que este año hayas podido ayudar a varias personas y causas sociales, aunque te hubiera gustado apoyar a muchas más.


Que importante que este año hayas tomado acción para cuidarte más, aunque te hayan faltado aspectos por atender.


Que esperanzador que este año hayas logrado varios de tus sueños, y que aún te queden tantos por cumplir.


Todas estas experiencias son maravillosas no lo sólo porque dan testimonio de que tienes ilusiones para los años venideros; sino porque son prueba también de que este año que termina, te diste la libertad de emocionarte.


¿Qué cosas maravillosas descubriste este año?

Yo quiero seguir.

Al acabarse un año, solemos tener rituales para enumerar los propósitos y objetivos que planeamos alcanzar en el año que comienza. Acciones relacionadas con la salud, las finanzas y las relaciones personales suelen ser las más frecuentes; así como propósitos más divertidos como planear viajes.

Sin embargo, entre todas estas nuevas cosas que queremos hacer y lograr; sería bueno también que dedicáramos un momento a pensar todas aquellas actividades y actitudes que hicimos/trabajamos este año, y que nos dieron momentos de felicidad. Así, una vez que las hayamos identificado, podemos plantearnos la encomienda de continuarlas durante este nuevo ciclo, para seguir disfrutando de los beneficios que nos han dado, e incrementarlos de ser posible.

De esta forma, para este nuevo año,

Yo quiero seguir creando memorias felices con mi familia.

Yo quiero seguir disfrutando momentos con mis amigas.

Yo quiero seguir escribiendo.

Yo quiero seguir comiendo comida deliciosa.

Yo quiero seguir aprendiendo.

Yo quiero seguir desaprendiendo.

Yo quiero seguir escuchando buena música.

Yo quiero seguir descubriendo buena música.

Yo quiero seguir leyendo por placer.

Yo quiero seguir jugando con mi gatita.

Yo quiero seguir poniendo mis reglas.

Yo quiero seguir cuidando mis plantas.

Yo quiero seguir expandiendo mi zona de confort.

Yo quiero seguir bailando.

Yo quiero seguir compartiendo y compartiéndome.

Yo quiero seguir intentando.

Yo quiero seguir siendo mi versión favorita de mí misma.

¿Tú qué quieres continuar este nuevo año?