¡Bienvenida!… ¿o mejor no?

Ten cuidado de a quién invitas a tu hogar, pues puede que des la bienvenida…

A alguien que piensa que el mundo es blanco y negro,

O a alguien que piense que el mundo es un caos de grises,

O a alguien que piense que “el pobre es pobre porque quiere”,

O a alguien que piense que “Rebelión en la granja” es una crítica al capitalismo,

O a alguien que piense que “Rebelión en la granja” es una crítica al comunismo,

O a alguien que piense que el arte de la de animación es sólo para niños,

O a alguien que piense que los juegos de mesa se acaban con el Monopoly y el Scrabble,

O a alguien que te apure en una librería,

O a alguien que te apure en un museo,

O a alguien que sólo lea libros “clásicos”,

O a alguien que nunca lea libros “clásicos”

O a alguien a quien viajar le parezca una pérdida de tiempo,

O a alguien que sólo hable sobre las personas y no sobre ideas,

O a alguien que sólo hable de ideas pero que jamás las ejecute,

En pocas palabras, cuídate de dar la bienvenida en tu casa a alguien que sólo te quite, pero nunca te aporte. Y también recuerda, tu hogar no es solo el edificio que habitas.

¿Tú a quién vas a invitar hoy?