Primero que todo, un aviso: mi conocimiento sobre el juego de Calabozos & Dragones se limita a lo que he aprendido viendo Critical Role (una serie ampliamente recomendable, la pueden encontrar en YouTube), y lo que he leído en Wikipedia sobre aspectos particulares que han llamado mi atención durante la serie. Dicho esto, comienzo. Cómo quizás ustedes sepan, el juego de Calabozos & Dragones es un juego de roles, en el que los jugadores escogen un personaje de entre diversas clases; algunas de ellas son paladines, clérigos, magos, entre otras. Dependiendo de la clase y otros detalles, algunos personajes pueden conjurar diversos hechizos, los cuales a su vez se dividen en diferentes tipos dependiendo de la naturaleza e intención del mismo; además de que presentan ciertas limitantes y requerimientos. Por ejemplo, algunos hechizos requieren que la persona se concentre en ellos para que los mismos se mantengan activos, y una de sus limitantes es que el personaje sólo puede concentrarse en un hechizo a la vez. Entonces, he aquí un juego basado en la fantasía, que permite a sus jugadores crear mundos enteros y personajes únicos, que viven aventuras tan grandes como su imaginación; pero que a la vez tiene como regla que las personas solo pueden concentrarse en un hechizo particularmente especial y/o poderoso a la vez, y que dicho hechizo puede perderse si el personaje sufre un daño considerable o si las condiciones del ambiente se vuelven demasiado hostiles. Mientras tanto, en la vida real, hemos creado una cultura multitareas en la que no sólo se espera que la gente pueda realizar varias tareas importantes a la vez; sino que además lo haga baja una presión prácticamente constante. Puesto así, parece como que no tiene mucha lógica, ¿verdad? Por cuenta propia he comprobado que este tipo de exigencia no es sostenible en un largo plazo. En más de una ocasión he tratado de escribir un correo mientras hablo por teléfono, solo para terminar escribiendo lo que digo o viceversa. En otras tantas oportunidades, he cometido errores de cálculo o de juicio porque siento la presión de que tengo que hacer otra actividad casi al mismo tiempo; o estar pendiente de ciertos eventos para tomar decisiones, a la vez que intento analizar un archivo con diversos datos estadísticos. Finalmente, ha habido muchas ocasiones de aparente calma en las que simplemente no puedo concentrarme en la tarea presente, pues me siento agotada por toda la energía que he dedicado a hacer todo y nada al mismo tiempo. Pero lo peor es que cuando eso ha ocurrido, mi primer pensamiento no es que necesito relajarme o tomarme un descanso; sino que siento que estoy fallando o haciendo algo mal, pues me han inculcado que así es la vida de la gente adulta exitosa: siempre corriendo. Lo cual es tan irreal que incluso es otra de las reglas del juego Calabozos & Dragones, en el sentido de que hay un límite de actividades/hechizos que los personajes pueden hacer hasta tomar un descanso, ya sea breve o largo. Tomando esto en cuenta, a veces me pregunto si mi vida sería más sencilla si me dedicará a corregir entuertos, como decía Miguel de Cervantes Saavedra; en lugar de trabajar en el sector industrial. Ahora que la pandemia por el COVID-19 parece estar llegando a su fin, varios estudios están analizando cómo la misma cambió y cambiará la forma de vida y la cultura laboral en el corto, mediano y largo plazo. Espero sinceramente que uno de esos cambios sea el darnos cuenta que necesitamos vivir en un mundo más calmado, en el que podamos dedicarle a cada actividad el tiempo y concentración que la misma requiere. Así mismo, espero que esta nueva realidad sea una en la que nos permitamos descansar verdaderamente y con la frecuencia necesaria; en la que el descanso signifique una desconexión de la rutina y hacer cosas que nos nutran en un sentido integral, y estar conscientes que eso incluye también el no hacer nada de tanto en tanto. En lo que llegamos a esa realidad, hay otra buena lección que podemos aprender de Calabozos & Dragones: una persona puede estar concentrada en un hechizo, y a la vez realizar ciertas actividades de sanación o curación. Así que la próxima vez que tengas que hacer mil cosas para ya, recuerda que siempre puedes poner algo de música o comerte un chocolate para mantener tu energía. Quizás no sea lo óptimo, pero es mejor estar con unas pocas líneas de batería que llegar a cero o números negativos, ¿no crees?