Empatía ordenada.

Entre los diferentes hechizos que los jugadores de Calabozos y Dragones pueden usar, se encuentra el conocido como “comando”. Este es un hechizo en el que, con una sola palabra, puedes obligar a otra persona a hacer lo que tú quieras, como huir, detenerse o atacar. En general el “comando” se usa para acciones físicas como las que ya he mencionado, pero en el capítulo final de la segunda campaña de Critical Role, el clérigo Caduceus lo utiliza de una manera bastante peculiar, pues su orden va orientada a las emociones de la otra persona. Dicha persona es un mago que le ha causado un gran dolor al clérigo, pero por la misma naturaleza de su adversario, Caduceus no está seguro de que pueda siquiera comprender su dolor; así que le ordena que empatice con él.

Dentro del juego esta estrategia resultó bastante interesante, pero a su vez nos permite examinar este sentimiento desde otra perspectiva. En general, cuando hablamos de la empatía lo hacemos en un enfoque positivo, como cuando pedimos al público que empatice con los sobrevivientes de un accidente y busque apoyarles. En otras palabras, le pedimos a las personas que comprendan como deben sentirse dichas víctimas, evocando emociones como desesperanza y miedo; para luego internalizarlas y actuar de una manera que consideramos nos ayudaría a aliviarlas. De la misma manera, cuando una persona le hace daño a otra, le pedimos que tenga empatía hacia como las propias acciones repercuten en el ánimo del otro; esperando que con esto recapacite, pida disculpas, y finalmente cambie su comportamiento.

Todo lo anterior está muy bien, pero, si como en el juego pudiéramos emplear la empatía como una forma de reprimenda, ¿lo haríamos? Pongamos por caso a un asesino serial, quien no solo causa la muerte de sus víctimas, pero además lo hace de manera tal que las despoja de su dignidad. Según la información disponible, es verdaderamente raro que este tipo de asesinos sienta remordimiento por lo que han hecho; y aunque se les impongan condenas como cadena perpetua o la pena de muerte, la mayoría de las veces sentimos que eso es muy poco castigo comparado con todo el mal y dolor que han causado. Por tanto, ¿qué pasaría si pudiéramos ordenarle que empatizara con sus víctimas?, ¿que por un par de minutos sintiera el dolor y el miedo que causó a sus víctimas? Estoy segura de que eso les afectaría más que los 30 años que pasarán en prisión, viendo como hacen series televisivas sobre su vida; y a la vez esto proporcionaría algún tipo de cierre a las víctimas y/o a sus familias.

Pero, ¿no estaríamos entonces fomentando la venganza? Considero que no, pues usualmente se pide a las víctimas que sean las “personas maduras” de la situación, y otorguen el perdón y suelten sin más. Si bien este es un sentimiento noble que debe ser fomentado por el bienestar de las personas afectadas; también es cierto que este tipo de casos y otros similares se convierten en juegos de poder en el que las víctimas la llevan de perder. Quizás el ver que su perpetrador sintió brevemente lo que ellas tendrán que soportar por el resto de sus vidas, les ayude para quitarle un poco de poder, y usarlo para rehacer sus vidas. Además, según la evidencia, este tipo de agresores son capaces de comentar tales atrocidades precisamente porque carecen de la capacidad para reconocer a las demás personas como similares. El obligarlos a tener esa habilidad y por tanto dimensionar sus acciones desde una perspectiva más humana, podría ayudarles a tratar de reformarse.

En fin, afortunadamente este es solo un caso hipotético; pero creo que es interesante el analizar conceptos tradicionalmente positivos desde una perspectiva diferente, y cuestionarnos de qué seríamos capaces si las condiciones fueran distintas Por lo pronto, sigamos fomentando la empatía como una habilidad humana para crear comunidad, no por el miedo de que algún día puedan usarla en nuestra contra; sino como un deseo genuino de conectar con las demás personas.

¿Qué otras emociones positivas crees que sería interesante analizar desde una perspectiva diferente?