Colección: Cambios.
Nota: esta entrada formará parte de una colección de al menos 3 historias. No se necesitan leer las tres para darles sentido, y realmente no tienen un orden específico. Sin embargo, todas nacieron de un momento y sentimientos concretos, que derivaron y derivarán en varias ideas y cambios; por lo que me pareció adecuado poder compartirlas como un todo. Y también para poder agradecer a las personas que me están apoyando en estos procesos.
De acuerdo con el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, la palabra dedicación tiene, entre otros, este significado: acción y efecto de dedicarse intensamente a una profesión o trabajo.
De igual forma, indica que la dedicación plena puede definirse como una dedicación que por compromiso o por contrato ocupa todo el tiempo disponible, con exclusión de cualquier otro trabajo.
Por tanto, espero que pronto algunas de estas frases sean las respuestas que de cuando me pregunten, ¿a qué te dedicas?
A visitar museos, y quizás algún día a trabajar en uno.
A apoyar en una estancia para personas de la tercera edad.
A aprender francés, alemán, italiano, japonés, y otros idiomas.
A atender un huerto comunitario.
A atender una biblioteca.
A atender una cafetería.
Al pequeño comercio.
A vivir en lugar de solo sobrevivir.
A caminar en el parque.
A aprender a tocar un instrumento musical.
A ayudar a la gente enferma.
A cantar en conciertos.
A enseñar, tanto dentro como fuera de un aula.
A aprender, tanto dentro como fuera de un aula.
A soñar, y a hacer esos sueños realidad.
A bailar zumba.
A disfrutar a mi familia y a amigas.
A conocer nuevos lugares y nuevas personas.
A probar nuevos platillos.
A leer, vivir y escribir nuevas historias.
A dejar el mundo mejor que como lo encontré, para la gente como tú y como yo.
¿Tú a qué quisieras dedicarte?
