Hace poco más de un año, por razones varias, empecé a escuchar a BTS; y desde entonces me he convertido en fan. Derivado de ello, empecé a seguir algunas páginas relacionadas con sus actividades; y gracias al famoso algoritmo, ahora me salen sugerencias de páginas de otros grupos de k-pop, de series coreanas, y otras tantas cosas relacionadas con la cultura de aquel país. Así mismo, gracias a esto me he enterado de todo un mundo de premios, listas de popularidad, concursos, y varias otras actividades relacionadas a la cultura pop no sólo de Corea sino de Asia en general.
Sinceramente, me he quedado sorprendida por esto. Si bien nunca he sido mucho de estar pendiente de lo último de las industrias del entretenimiento en general, podía decir que conocía lo básico de la temporada en curso de los premios más famosos, como los Premios Óscar o el Festival de Cannes. Pero, siempre me quedaba del lado occidental de la industria, con una o dos menciones de países más allá de Europa y América. Ahora que veo todo el resto de opciones que existen, y que han existido por bastante tiempo, me parece increíble que nunca haya tenido siquiera una noción de su existencia; lo que me ha hecho volver a cuestionarme los sesgos cognitivos que están presentes en mi día a día.
Los sesgos cognitivos son aquellos que alteran la forma en que procesamos la información, y por ende, nuestra percepción de la realidad. En el ejemplo que menciono, me parece que podríamos hablar de un sesgo de confirmación, el cual nos lleva a buscar y dar más importancia a la información que es concordante con aquella que ya teníamos. En la era de las redes sociales con algoritmos que clasifican y determinan qué información presentarnos, basándose justamente en nuestras búsquedas anteriores; es cada vez más común el sesgo del conocimiento, con su consiguiente polarización y radicalización de ciertos sectores de la sociedad, como ya había comentado en una entrada anterior.
En dicha entrada comentaba justamente los riesgos que esto implicaba para la sociedad en un contexto político, por lo que en esta ocasión me gustaría abordar el tema desde una perspectiva cultural. La así llamada cultura de masas se basa precisamente en eso, en ofrecer contenidos que puedan ser consumidos por una gran cantidad de personas, sin prestar muchas veces atención a la calidad del contenido ofrecido; pues simplemente recrean fórmulas que ha tenido éxito en el pasado. Eso por ello que de un tiempo a la fecha las carteleras del cine se centran o en películas de súper héroes o readaptaciones de clásicos de antaño (animados o no). Como estas son las opciones que vemos mayormente anunciadas, son las que más consumimos, y derivado de ello nos llega más publicidad de contenidos similares; con lo cual asumimos que estas son las únicas opciones disponibles. De esta forma, contenido original y valioso, pero que no cuenta ni de lejos con la misma capacidad publicitaria ni de distribución, se pierde; pero lo que es peor es que la personas que tuvieron el valor de intentarlo se ven descorazonadas por estos fracasos, renunciando a sus aspiraciones y dejándose llevar por la corriente. Y así seguimos en el círculo vicioso de decir que el único contenido disponible es el que ofrecen las grandes productoras, que se centran en el aspecto económico en lugar del creativo.
De ahí la importancia de que como consumidores nos demos la oportunidad de buscar alternativas de entretenimiento cultural. Por supuesto, esto implicará un esfuerzo de nuestra parte; pues no es lo mismo querer ver la nueva entrega de una franquicia de películas que se exhibe en todos los cines del país, que ir específicamente al cine que tiene un ciclo de arte para disfrutar de la obra de una directora joven y prometedora. De igual forma, para poder apreciar una canción de un grupo de pop japonés, tendremos que hacer el esfuerzo extra de buscar la traducción de la letra, y buscar temas inherentes a su cultura para poder entender mejor las alegorías a las que hacen mención. Pero puedo decir por experiencia que todo ese esfuerzo es ampliamente recompensado por la calidad de contenido que vas encontrando; y que poco a poco la tarea se va volviendo más sencilla puesto que, al alimentar nueva información al algoritmo, este irá cambiando y te presentará opciones que vayan en concordancia a esos nuevos intereses.
Como en tantas otras cosas de la vida, lo más importante y a la vez difícil, es decidir dar ese primer paso y cambiar nosotras. Pero una vez logrado, y con un poco de perseverancia, entraremos ahora en un círculo virtuoso de nuevos descubrimientos y conocimientos, que nos permitirán disfrutar de una mayor cantidad de los gustos que la vida tiene para ofrecernos.
¿Cuál es un entretenimiento que hayas descubierto hace poco?