Se habla español.

Hace unos días tuve la oportunidad de viajar a Estados Unidos en una aerolínea estadounidense precisamente, pero saliendo desde México. Algo que noté es que los anuncios que dan respecto a la altitud a la que se va a volar, la hora local, incluso los avisos de seguridad que dan como rutina; se dieron solo en inglés. Esto pese a que, repito, estábamos saliendo desde México, y podía inferirse que el inglés no era el idioma nativo de muchas personas abordo; y que algunas más no se sentían del todo cómodas con ese idioma pese a tener conocimiento del mismo.

En otras ocasiones he tenido la oportunidad de volar desde México en aerolíneas de otros países, con destinos variados; y hasta donde recuerdo siempre se daban los avisos en español e inglés, y a veces incluso en un tercer idioma. Lo que es más, en aerolíneas nacionales, en vuelos nacionales, en donde podía asumirse que el 90% o más de las personas abordo tenían el español como su idioma natal; se daban los avisos también en inglés. ¿Por qué entonces este vuelo fue diferente?

Habrá quién pueda decir que el inglés es el idioma universal, el idioma de los negocios; pero alguna vez leí que un empresario consideraba el idioma de los negocios aquél que hablaran sus clientes. Tampoco creo que sea un tema de presupuesto, pues la aerolínea en cuestión es bastante reconocida; y sinceramente no creo que cueste mucho hacer una grabación en español de al menos los avisos básicos. Vamos, hasta por un tema de seguridad debería interesarles que los pasajeros entiendan las instrucciones a seguir en caso de algún imprevisto.

Quizás esta situación particular se genera desde un tema político, pero al final creo que el motivo subyacente es una falta de interés por comunicarse de manera efectiva con la otra persona. Esperamos, es más, exigimos que los demás nos entiendan, que hagan un esfuerzo por ponerse en nuestro lugar; pero nosotras no ofrecemos ese mismo esfuerzo para entenderles. Y esto es un tema que se da por igual en ambientes laborales, educativos, y en las relaciones personales, incluso sin la barrera de hablar diferentes idiomas. ¿Cuántos conflictos, grandes y pequeños, podrían haberse evitado si cuando nos comunicamos, hubiera un genuino interés de entendernos mutuamente?

En un mundo en el que tenemos a mano un sinfín de formas de comunicarnos, tenemos una dificultad inusitada para conectar. Algunas personas opinan que esto se debe a que cada vez más tendemos a comunicarnos por medios electrónicos en lugar de hablar personalmente, pero creo que este problema ha estado presente en la cotidianidad de la humanidad desde hace mucho tiempo; pues siempre hemos tenido la tendencia a creer que sólo nosotras tenemos la verdad, en lugar de explorar diferentes aristas de esa verdad y crecer con ese descubrimiento. En esta ocasión podría considerarse como algo menor el que una aerolínea no de los avisos en español, pero es un ejemplo de una realidad alarmante, especialmente en un momento en que la cooperación, en todas las escalas, es imprescindible para poder resolver los problemas que nos afectan como sociedad. Ojalá nos esforcemos por comunicarnos, más que por solo hablar.

¿Qué ejemplos de buena comunicación puedes compartir?