El lenguaje interno.

Creo que fue una maestra de inglés de la secundaria la que nos dijo que, el día que soñáramos en ese idioma; sería el día en que verdaderamente lo habíamos aprendido. Como lo que soñamos surge de nuestro inconsciente, el soñar en un idioma diferente a tu lengua materna implica que el mismo ya no es ajeno a ti, sino que de alguna manera se había integrado a tu personalidad. Hoy, luego de muchos años de estudiarlo, y de usar el inglés diariamente en mi vida personal y profesional; todavía no llega el día en que pueda soñar dicho idioma.

De hecho, pese a que como ya dije, mucho del contenido que consumo tanto profesional como personalmente es en inglés; hay cosas y situaciones para las que siempre preferiré el español. Este blog es un buen ejemplo de ello, ya que desde que concebí la idea de escribirlo, supe que la única manera en que me sentiría completamente cómoda con él, y que además podría compartir mis pensamientos más elocuentemente; sería si lo escribía en español. Estoy consciente de que quizás tendría un mayor alcance si lo escribiera en inglés (aunque de acuerdo a datos de la ONU, el español es el tercer idioma más popular en Internet), pero entonces perdería un poco de la esencia que trato de compartir a través del mismo.

Y es que, precisamente, mucho de lo que yo soy está íntimamente ligado con el español. Mis primeros recuerdos, las conversaciones importantes y significativas que tuve y tengo con mi familia y amistades, los primeros libros que leí, mi canción favorita, e incluso las caricaturas que veía de niña; todas transcurrieron en español. Si, claro que con el pasar del tiempo otros momentos o cosas que me han hecho ser quien soy se han dado en inglés, pero eso nunca quitará que los cimientos de mi vida (tanto personas como hechos) son hispanohablantes. Tal vez por eso mismo es que un “I love it” yo siempre lo interpreto como un “me gusta/me encanta”, y me es también más sencillo decirlo a la ligera; incluso ahora que el verbo amar se usa con mucha más libertad.

En vista de esto, es posible que para mi el inglés sea siempre un idioma que comprendo, mas no que internalizo. No sé si eso me prive de poder disfrutar plenamente de ciertas cosas, o incluso de llegar a ser verdaderamente bilingüe; pero me siento muy agradecida de que el español sea no solo mi lengua materna, sino también mi lenguaje interno. Después de todo, que mejor que una lengua romance para tener conversaciones tanto con mi yo consciente como inconsciente.

¿Tú lengua materna es también tu lenguaje interior?

PS Créditos de la imagen a UNESCO.

Se habla español.

Hace unos días tuve la oportunidad de viajar a Estados Unidos en una aerolínea estadounidense precisamente, pero saliendo desde México. Algo que noté es que los anuncios que dan respecto a la altitud a la que se va a volar, la hora local, incluso los avisos de seguridad que dan como rutina; se dieron solo en inglés. Esto pese a que, repito, estábamos saliendo desde México, y podía inferirse que el inglés no era el idioma nativo de muchas personas abordo; y que algunas más no se sentían del todo cómodas con ese idioma pese a tener conocimiento del mismo.

En otras ocasiones he tenido la oportunidad de volar desde México en aerolíneas de otros países, con destinos variados; y hasta donde recuerdo siempre se daban los avisos en español e inglés, y a veces incluso en un tercer idioma. Lo que es más, en aerolíneas nacionales, en vuelos nacionales, en donde podía asumirse que el 90% o más de las personas abordo tenían el español como su idioma natal; se daban los avisos también en inglés. ¿Por qué entonces este vuelo fue diferente?

Habrá quién pueda decir que el inglés es el idioma universal, el idioma de los negocios; pero alguna vez leí que un empresario consideraba el idioma de los negocios aquél que hablaran sus clientes. Tampoco creo que sea un tema de presupuesto, pues la aerolínea en cuestión es bastante reconocida; y sinceramente no creo que cueste mucho hacer una grabación en español de al menos los avisos básicos. Vamos, hasta por un tema de seguridad debería interesarles que los pasajeros entiendan las instrucciones a seguir en caso de algún imprevisto.

Quizás esta situación particular se genera desde un tema político, pero al final creo que el motivo subyacente es una falta de interés por comunicarse de manera efectiva con la otra persona. Esperamos, es más, exigimos que los demás nos entiendan, que hagan un esfuerzo por ponerse en nuestro lugar; pero nosotras no ofrecemos ese mismo esfuerzo para entenderles. Y esto es un tema que se da por igual en ambientes laborales, educativos, y en las relaciones personales, incluso sin la barrera de hablar diferentes idiomas. ¿Cuántos conflictos, grandes y pequeños, podrían haberse evitado si cuando nos comunicamos, hubiera un genuino interés de entendernos mutuamente?

En un mundo en el que tenemos a mano un sinfín de formas de comunicarnos, tenemos una dificultad inusitada para conectar. Algunas personas opinan que esto se debe a que cada vez más tendemos a comunicarnos por medios electrónicos en lugar de hablar personalmente, pero creo que este problema ha estado presente en la cotidianidad de la humanidad desde hace mucho tiempo; pues siempre hemos tenido la tendencia a creer que sólo nosotras tenemos la verdad, en lugar de explorar diferentes aristas de esa verdad y crecer con ese descubrimiento. En esta ocasión podría considerarse como algo menor el que una aerolínea no de los avisos en español, pero es un ejemplo de una realidad alarmante, especialmente en un momento en que la cooperación, en todas las escalas, es imprescindible para poder resolver los problemas que nos afectan como sociedad. Ojalá nos esforcemos por comunicarnos, más que por solo hablar.

¿Qué ejemplos de buena comunicación puedes compartir?