El esfuerzo se recompensa con más responsabilidades.
El esfuerzo se recompensa con la oportunidad de descansar.
El esfuerzo se recompensa con la oportunidad de aprender.
El esfuerzo se recompensa con la oportunidad de cambiar.
El esfuerzo se recompensa con la oportunidad de divertirse.
El esfuerzo se recompensa con la oportunidad de crecer.
El esfuerzo se recompensa con la oportunidad de parar.
El esfuerzo se recompensa con la oportunidad de diversificarse.
El esfuerzo se recompensa con la oportunidad de concentrarse.
El esfuerzo se recompensa con la oportunidad de dejar ir.
El esfuerzo se recompensa con la oportunidad de quedarse.
El esfuerzo se recompensa con la oportunidad de ser más abiertas.
El esfuerzo se recompensa con la oportunidad de poner límites.
El esfuerzo se recompensa con esfuerzo.
Todas las personas nos esforzamos diariamente, de muchas maneras y en muchos campos. A veces son esfuerzos grandes que pasan desapercibidos, y a veces son esfuerzos pequeños que tienen un gran impacto. Pero al final del día, nos esforzamos; y esperamos recibir una recompensa por ese esfuerzo.
Esas recompensas pueden no ser las mismas que esperan otras personas, o incluso que las que nosotras esperaríamos en otras circunstancias. Lo importante es que sepamos identificarlas y aceptarlas como eso, como recompensas, y aprendamos a disfrutarlas y usarlas para lograr nuestra estabilidad y felicidad.
¿Tú qué recompensa esperas hoy?
