Sentí, siento, sentiré.

Que fantástico que este año hayas descubierto más libros para leer, aunque no hayas tenido oportunidad de leerlos.


Que increíble que este año hayas conocido a tantas personas con las que conectaste, aunque no hayas tenido oportunidad para conocerlas mejor.


Que bendición que este año conserves a todas tus amistades, aunque no a todas las hayas visto con la frecuencia con la que hubieras querido.


Que felicidad que este año tu familia haya permanecido unidad, aunque no siempre se llevaron de la mejor manera.


Que emocionante que este año hayas descubierto nuevos lugares que te gustaría conocer, aunque no hayas tenido la oportunidad de visitarlos todos.


Que divertido que este año te hayas encontrado con más juegos de mesa, aunque no hayas podido jugarlos todos.


Que orgullo que este año hayas podido alcanzar varias de tus metas profesionales, aunque algunas otras no se concretaron del todo.


Que privilegio que este año hayas podido ayudar a varias personas y causas sociales, aunque te hubiera gustado apoyar a muchas más.


Que importante que este año hayas tomado acción para cuidarte más, aunque te hayan faltado aspectos por atender.


Que esperanzador que este año hayas logrado varios de tus sueños, y que aún te queden tantos por cumplir.


Todas estas experiencias son maravillosas no lo sólo porque dan testimonio de que tienes ilusiones para los años venideros; sino porque son prueba también de que este año que termina, te diste la libertad de emocionarte.


¿Qué cosas maravillosas descubriste este año?