Independízate del miedo a ser considerada una carga.
Independízate del miedo a pedir ayuda.
Independízate del miedo a recibir ayuda.
Independízate del miedo de proponer que vayan por un café saliendo del trabajo.
Independízate del miedo de compartir tus emociones.
Independízate del miedo a ir a esa fiesta.
Independízate del miedo a recibir el cariño de las personas que te rodean.
Independízate del miedo a presentarte a ti misma.
Independízate del miedo a dejar que te cuiden.
Independízate del miedo.
Porque ser independiente, no implica que tengas que estar sola.
¿Tú de qué quieres independizarte?
