Feminista.

Te dices feminista, pero no en voz alta.


Te dices feminista, pero no lees libros escritos por mujeres.


Te dices feminista, pero le preguntas a tu ahijada de 5 años si el niño con el que está jugando, es su novio.


Te dices feminista, pero haces bromas sobre tu compañera de trabajo que es lesbiana.


Te dices feminista, pero sonríes con suficiencia cuando una adolescente te dice que no quiere tener hijos cuando grande.


Te dices feminista, pero no interesas por su naturaleza interseccional.


Te dices feminista, pero no le exiges a tus dirigentes que tengan posturas claras sobre temas de género.


Te dices feminista, pero a Mónica la presentas siempre como “la Ingeniero”.


Te dices feminista, pero gritas “pareces mujer”, cuando alguien se te atraviesa al manejar.


Te dices feminista, pero piensas en las mujeres solo como musas, no como creadoras.


Te dices feminista, pero te molestas cuando te recuerdan que el feminismo es un movimiento; no una pose.


¿Tú te dices feminista?