En varias ocasiones he visto videos que te convida a vivir una vida de protagonista. Con esto se refieren a que, si una serie o libro o película se tratara de una persona que únicamente se levanta, va a su trabajo, regresa a casa, se la pasa en el celular, y luego se duerme (¿alguien se acuerda de ese capítulo de Bob Esponja?); no le gustaría a nadie. Por tanto, debes de buscar una vida de protagonista en la que hagas cosas emocionantes, justamente para que tengas una historia que contar.
Lo cual está muy bien y todo; pero no se nos debe olvidar que varias de las mejores historias, tiene también episodios de “relleno”. Estos capítulos son descritos como aquellos en los que “no pasa nada”, y que si se quitaran del material original; la historia central no se vería afectada, y seguiría siendo entendible para quien la estuviera leyendo o viendo. Pero, en las historias cuyos creadores realmente saben lo que están haciendo; estos capítulos que no avanzan la historia, realmente terminan enseñándonos mucho sobre la historia y sus personajes.
Recordemos por ejemplo la grandiosa Avatar: la leyenda de Aang. En el capítulo de Aventuras en Ba Sing Se, nos muestran pequeños cortos sobre los miembros del equipo Avatar, así como sobre Zuko y Iroh. Los cortos no son nada ambiciosos, pero, aunque no avanzan la trama principal, si que nos ayudan a entenderla mejor. Por ejemplo, esta es una de las raras ocasiones en que vemos el lado sensible de Toph, quien por lo general se presenta como fuerte y segura de sí misma. El hecho de que este episodio nos muestre como los comentarios de otra chica la afectan, y más aún sobre un tema que en principio jamás hubiéramos pensado que le importara; nos recuerda también que al final del día ella y el resto del equipo Avatar no son más que niñas y niños. Quizás tengan poderes increíbles y estén en medio de una cruzada contra el Señor del Fuego, pero siguen teniendo los mismos sentimientos, inseguridades y conflictos que otros chicos de su edad. Esto último es también mostrado en el capítulo “La playa”, que si bien avanza más la historia principal; una buena parte del mismo nos recuerda que Azula, Zuko, Ty Lee y Mai son adolescentes con sus propios traumas familiares.
El otro capítulo relleno de la serie es Los actores de la isla Ember, en la cual un grupo de actores de la nación del Fuego montan una obra de teatro donde cuentan, de manera bastante graciosa, las aventuras del equipo Avatar. En esencia, este capítulo sirve como resumen de la serie antes del gran final de la misma. Sin embargo, si lo vemos con detenimiento, este capítulo nos muestra cómo los vencedores (o quienes se consideran vencedores), usan las artes para avanzar su propia agenda. Desde la caracterización de los personajes principales, que los presenta ante el público como sosos y planos; hasta el final de la obra en la que el Señor del Fuego derrota al Avatar y se proclama vencedor de la Guerra de 100 Años; es un ejemplo perfecto de las técnicas usadas por los gobiernos y otras instituciones (desde siempre y de todas partes) para adoctrinar a sus seguidores y convencerlos de que “los otros” son los “malos”, y de la superioridad de su propio equipo. Quizás la audiencia no capté el significado de esto en un principio, pero es una imagen que se queda con ellos y les sirve de referencia para el futuro.
¿Qué es, pues, lo que hace que los fanáticos de la serie no consideren a estos capítulos como relleno, y que incluso el primero sea uno de los más apreciado por la audiencia? Simple: son episodios que le dan más profundidad a la serie, y que nos hace entender mejor a los personajes más allá de su rol en la trama principal. Podría decirse que si la historia principal es una dona, estos capítulos son esa crema con que las rellenan algunas veces: no es imprescindible, pero vaya que mejoran a la dona.
Entonces, traduciéndolo a nuestra vida, la cosa no se trata de andar toda la vida al cien y completamente enfocados en nuestra trama principal, y en planear todas nuestras actividades conforme a ella. En primera eso sería completamente desgastante tanto física como mentalmente; y en segundo lugar, si sólo nos preocupamos de la trama principal, llega un momento en que la misma pierde sentido o se siente vacía, puesto que se convierte no una misión sino en una obsesión. Hay que tomar momentos de calma para hacer otras cosas, para vivir vamos.
Y es ahí donde entra la segunda cosa importante. Tal como en las series o libros, hay de capítulos de relleno a capítulos de relleno. Si los tuyos se tratan solo de perderte en el celular consumiendo contenido sin sentido, o trabajando sin un propósito; entonces ten por seguro que a esos es mejor darles avance rápido para no verlos. Pero, si tus capítulos de relleno incluyen cosas como tomar una clase de tejido para celebrar el cumpleaños de tu difunta abuela, o dedicar una tarde a apoyar en un comedor comunitario, o incluso servir de personaje de apoyo en la historia de alguien más; entonces ten por seguro que, aunque no lo parezca, esos capítulos realmente están haciendo mucho por tu historia.
Así que, por supuesto, se la protagonista de tu propia historia; pero aprecia también aquellos capítulos que te permiten conocerla mejor.
¿Tú cómo quieres tu relleno?
