Escapismos.

Mañana 16 de enero será el que popularmente se conoce como “Blue Monday”, es decir, el día más triste del año. Según la publicación original, este día se considera el más triste del año puesto que para esa fecha ya se han acabado todas las festividades relacionadas con la Navidad, a la vez que la mayoría de las personas han vuelto a sus actividades cotidianas; por lo que se experimenta una vuelta a la cotidianidad. Esto es, tenemos de frente un largo año que en muchos sentidos se ve igual que el anterior, con pendientes y cosas por hacer.

Mi intención con esta entrada no es negar que luego de las fiestas se tiene un sentimiento de “otra vez lo mismo”, puesto que yo misma lo he sentido, aunque no creo que lo haya sentido más en un lunes determinado. Tampoco es pasarme del lado del positivismo y dar consejos hasta cierto punto trillados y un tanto vacíos. La tristeza es un sentimiento humano, y como tal debe de aceptarse, sentirse y entenderse; si no luego vamos por la vida con una sonrisa en la cara, pero sintiéndonos fatal por dentro.

Sin embargo, hace un tiempo leí un comentario que decía que una buena estrategia era buscar tener unas pequeñas “vacaciones” en el día a día; aquello que Libertad, personaje de la tira de Mafalda, llamaba “escapismos”. Creo que este último término es más apropiado, pues lo que se pretende es darnos un pequeño escape de la realidad que tenemos que afrontar día a día. Eso puede ser algo tan sencillo como comernos un helado, escuchar verdaderamente una canción, quizás caminar por un parque. En fin, nada del otro mundo, solo algo que nos permite hacer un pequeño espacio para sentirnos menos agobiadas por el montón de cosas que están ocurriendo siempre.

Claro, habrá días en que no podamos darnos esos escapismos; principalmente debido a las famosas cosas que de alguna forma siempre están ahí. Pero, si sabemos que quizás mañana o en un par de días podremos tener un pequeño descanso, entonces podremos aguantar mejor el día de hoy. Al fin y al cabo, la espera de algo es una buena fuente de motivación y felicidad.

Si como yo, mientras lees/escribo estas líneas pensaste en otra frase que dice que el objetivo debería ser conseguirnos una vida de la que no tengamos que escapar constantemente; recuerda que incluso la gente que parece que lo tiene todo, de vez en cuando también se siente agobiada, y necesita hacer algo para poder volver a sentirse mejor. Mientras los escapismos sean eso, un espacio para relajarnos para poder seguir adelante, y no un lugar para escondernos de una realidad que ya es insostenible; entonces no veo porque no podamos comernos una rebanada de pastel en lunes. Y más si es un lunes azul.

¿Cuáles son tus escapismos?