Y pues nada, ya casi estamos en el último mes del año. ¿Cómo es que el tiempo se va cada vez más rápido? Esta época del año es bastante peculiar, pues conforme los días se hacen más cortos y fríos, de manera instintiva sentimos que debemos prepararnos para un período de reposo. Pero, de manera cultural, nos dicen que no debemos bajar el ritmo, sino que debemos dar todo para cerrar bien el año. Después de todo, la gran rueda que hemos venido construyendo, no puede detenerse.

Creo que esa es una de las muchas ideas que como sociedad hemos llevado a un extremo peligroso. Es tal nuestro deseo de avanzar, de ser más y mejores, que terminamos por negar aspectos importantes de nuestra propia humanidad. Por ejemplo, volviendo al tiempo de invierno; en un inicio el objetivo era diseñar sistemas, máquinas, cosas, que nos ayudarán a sobrellevar mejor esta temporada; que el flujo de medicinas, alimentos y demás productos básicos no se viera afectado por las inclemencias del clima, sobre todo para lugares apartados. Pero ahora que lo hemos conseguido, queremos vivir como si las estaciones fueran todas iguales; sin entender que en la naturaleza en general y nuestra en particular es necesario tener etapas tanto de actividad como de reposo.

De la misma forma, sobretodo en las culturas occidentales, tendemos a negar nuestra naturaleza de comunidad por un individualismo egoísta y desgastante. Parece olvidársenos que una de las razones principales de nuestro ascenso evolutivo es precisamente nuestra capacidad de trabajar en conjunto en grades grupos, repartiendo las tareas a manera de que cada persona de la comunidad pueda tener sus necesidades cubiertas, y además tener espacio para crecer de manera personal. Con la tecnología que contamos actualmente, esto debería ser más sencillo que nunca; pero nos hemos creado barreras absurdas que impiden que una buena parte de la sociedad tenga acceso incluso a lo más básico, bajo el pretexto de que “se lo tienen que ganar”. Como si el simple hecho de ser humano no fuera suficiente para dar y recibir.

A últimas fechas hay un mayor cuestionamiento sobre si este camino es realmente el más adecuado para seguir avanzando como sociedad, incluso ya pueden verse algunos cambios de paradigma en áreas específicas. Sin embargo, el camino aún es largo, y queda por verse cuánto de lo que ya hemos hecho tendrá un efecto perdurable. Según la ciencia, al menos en aspectos como el cambio climático aún hay oportunidad de restablecer mucho de lo que se ha destruido. Esperemos lo mismo para la humanidad.

¿Tu como evitas la negación?

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