Hay un meme, usualmente sale un perrito o una chica de una pintura renacentista, que al mirarse al espejo se dicen a sí mismos “¿por qué eres así?” Esto como reacción a una acción propia que, al final, termina perjudicándonos. Como siempre, existen mil variantes del original, pero en todos los casos, la parte central (y divertida) es esa exasperación que sentimos con nosotras mismas, por ser precisamente como somos.

Pero dejando la comedia de lado, ¿alguna vez te has preguntado, por qué eres como eres? ¿Por qué, si falta un paso en tu rutina de la mañana, el resto de tu día parece estar desencajado?, ¿o por qué, aunque tengas sueño y seas consciente de que mañana tienes que levantarte temprano, sigues como si nada en tu celular?

Si te has hecho estas preguntas, es probable que te hayas dado respuestas rápidas para salir del paso; como por ejemplo que te falta disciplina, o usado “a juego” términos psicológicos para describir tu necesidad de control. Pero, en muchos casos, las respuestas van mucho más allá de lo evidente; y el conocerlas nos ayudarían mucho en nuestro bienestar.

Por ejemplo, en mi caso me considero una persona bastante disciplinada y responsable; y estas son además características que la gente a mi alrededor usa para describirme. Sin embargo, hay ciertas cosas para las que, en verdad, sufro bastante para tener constancia. Y lo más grave es que ni siquiera son cosas “complicadas”, al contrario, algunas de ellas son de esparcimiento. Entonces, ¿qué sucede?

Luego de hacerme estas preguntas yo misma, de abrirme a platicarlas con la gente de mi confianza (incluida mi terapeuta), y de trabajar en ellas, me he dado cuenta que, tal como decía, la causa no es una falta de disciplina. De hecho, no tiene absolutamente nada que ver con eso. La causa raíz es una aglomeración de cosas, que van desde comportamientos aprendidos, pasando por sentimientos, hasta llegar a algo tan generalizado como la pasmosa velocidad de la vida diaria; además de las relaciones entre todo esto.

Si bien aún no termino de desenmarañar esta madeja (y por lo que veo, va a tomarme algún tiempo), el solo hecho de saber que estas situaciones no se deben a una falla o falta mía, me han dado una gran tranquilidad. Con esto no quiero decir que yo no tengo responsabilidad en el asunto y que soy víctima de las circunstancias; pero el no “flagelarme” por ello me ha permitido ver las cosas desde una perspectiva más optimista. Además, ahora puedo enfocar mis esfuerzos en acciones y reflexiones que realmente me ayuden a mejorar, en lugar de simplemente repetirme que tengo que “echarle más ganas” a las cosas.

Entonces, sería conveniente que la pregunta inicial de esta entrada, ¿por qué eres así?, nos la hiciéramos no con exasperación o disgusto con nosotras mismas; sino más bien desde una posición de empatía y compasión. Con estas intenciones, será más fácil pasar de las respuestas simples y dañinas; a aquellas que realmente nos permitan conocernos, para posteriormente pasar a las acciones que habrán de ayudarnos a vivir con mayor plenitud.

Y tú, ¿cómo eres?

2 comentarios en “Y tú, ¿cómo eres?

  1. Creo que es un ejercicio de introspección bastante difícil pero necesario, y como mencionas, sin exasperarnos ni juzgarnos, sino a modo de conocernos mejor. Justo hace unos días leí en algún lado que somos la persona con la que más convivimos y a veces a la que menos atención le ponemos. Nos dejamos llevar por lo que los demás dicen de nosotros cuando realmente sólo nosotros mismos conocemos nuestro entorno al 100% y podríamos entender porque somos como somos. Y siendo conscientes de nuestro ser podríamos trabajar más y mejor en nuestro propio camino, en nuestras metas.

    Le gusta a 1 persona

    1. Es correcto; la maestría del autoconocimiento es la más difícil de obtener. Por eso es que ahora existe un nivel mayor de estrés y de enfermedades psicológicas, porque nos hemos olvidado de nosotras mismas para vivir solo de cosas externas. Esperemos poder volver de esa idea erronea, y como dices concentrarnos en nuestro propio camino.
      ¡Gracias por tu aportación!

      Me gusta

Replica a Rosy Rubio Cancelar la respuesta